12 de diciembre de 2010

Aun no sé qué escribir

Últimamente no he escrito. He drenado mi voluntad por culpa de recuerdos, de futuros abortados, destruidos...

Es tan difícil escribir cuando se debe reinventar la vida entera por culpa de mañanas que nunca llegaron. Tan difícil soltar las expectativas, y abortar el futuro calculado y errado que me destruye con su recuerdo imaginario. Hoy soy dueña de una razón ferviente que se sigue enmudeciendo ante una esperanza reconstruida.

Me convierto en zombi, sin palabras… Muerta en vida. Quien escribe no puede concebirse sin palabras. No se existe sin ellas. No se puede continuar si no hay relatos que contar, ni experiencias placenteras que vivir, ni textos que corregir para dibujar los sentimientos correctamente.

Así que... me aventuro. Hago planes alocados, vivo experiencias divertidas y aun así no me inspiran nada más que el deseo de volver a escribir algún día. No son más que una sensación de vida pasajera que se disipa cuando el día acaba y la mañana llega. Cuando el zombi en mi despierta, cuando la vida pasa por mi pero yo no por ella.

Tengo todo lo que quiero, salud, un buen trabajo, una buena familia, unos contados pero excelentes amigos… un futuro, unos planes, y me falta esa sensación de destino, de escritura, de creación. De saber a dónde voy y que me espera. Y no hablo del destino laboral o familiar, ¡no! Mi destino como ser pensante, como alma en un cuerpo perecedero, como escritora con anhelo.

Ansío la razón detrás de la vida. La razón detrás de esos cambios tan súbitos que hicieron de mi mar una tormenta y de mi barco una bola de añicos. La muerte, la soledad y la alegría desgastan mi cerebro, desgarran mi raciocinio. Y yo navego en aferrándome a lo más remotamente sólido que me rodea en ese mar de desconcierto. Me aferro a la tabla gastada de un naufragio. En espera de tierra firme para construir de nuevo.

Aun no sé qué escribir, y me duermo y levanto con esa inquietud. Aun no sé qué decir de mí, de en quien me he convertido, de todo. No sé, dicen que los escritores viven atormentados por sus pensamientos, desahogando su locura en sus textos, pero esta locura, este tormento no quiere salir de mi alma, no quiere soltar mi mente y devolverme mi inerte cuerpo para poder seguir viviendo.

Aun no sé qué escribir, para poder sacar todo lo que me está matando, lo que me impide dormir y me empuja a vivir sin conciencia, ni remordimientos, sin sentido ni razón. Sin pasado que me ate ni futuro que me sorprenda.

6 comentarios:

Efraín Valencia dijo...

Se justo lo que se siente...

http://mipropiatragicomedia.blogspot.com/2009/02/y-se-acabo-la-inspiracion.html

Wendy Quirós Garro dijo...

Me parece q eso q describes nos ha pasado a todos en algún momento de nuestra vida y no solamente desistimos de escribir si no de muchas otras cosas. A mi me pasa q no siempre escribo porque me gusta escribir cuando lo siento cuando tengo algo que decir y no postear solo por postear porque esa no es la gracia. No deberiaa de sentirte mal por no escribir, en algún momento se dará o aunque no postees podés escribir para ti misma asi no tenga sentido lo que pones, es un deshago nada más. Ya verás como más pronto de lo que esperas sales de esta racha. Bloggear es para divertirse! Un abrazo!

andrés dijo...

Yo tambien tiendo a torturarme con temas parecidos Joha y no se pero en mi caso no dejan nada, hay preguntas que no tienen respuesta, que solo llegando lo podes saber pero cuando eso suceda no habran palabras que decir ni oidos que escuchen...

El aborto de letras, a todos todos nos sucede - yo me torturo por ello, tanto que a veces escribiendo un comentario pienso "y que tal si posteo esto!!" jejeje

El post esta genial Joha, es bueno verte - siempre es bueno, un abrazo grande

Anónimo dijo...

Excelente todo lo que dices, y como decia la amiga que comento, algunas veces necesitaras escribir tu sola sin un fin en mente y veras como las palabras salen por si solas y lo que realmente necesitas desahogar vendra sin que te tengas que esforzar.

Excelente post, me encantan cuando son naturales y tan envueltos de pensamientos de una escritora.

Este tipos de post son los que valen la pena, sigue asi y nunca postees para atraer trafico.

cuando postees de corazon lo que tu alma reclama, el trafico vendra por si solo...

Saludos

Joha dijo...

¡Gracias por escribir! Les conteste con la mente pero cuando vi... aun no había respondido fisicamente lol.

Efrain: Pues la inspiración es un espiritu libre y es por eso que lo amamos tanto cando se queda y nos abraza por un tiempo, para q no olvidemos que nos ama y que nos regala cosas bellas.

Wendy: Tienes mucha razón, en muchas ocasiones pasa. Encontrarle el sentido a lo que hacemos y no hacer las cosas solo por hacerlas. Creo que bloguear igual que vivir, es complicado para mi. Jajajaja. Creo que aveces me divierto y aveces no, pero bueno así es la vida ¿no? Ojalá pronto salga de la racha y si pueda escribir más. Gracias por visitarme.

Andrés: Las preguntas sin respuesta me matan... Jajajaja y si dudar es parte de la naturaleza humana. Creo que los blogs se parecen mucho a nosotros mismos. A quienes aprendemos a ser y si escribimos para mostrarnos de una cierta manera como si se tratase de ropa, carros o dinero, o si lo hacemos para mostrarnos como solos, locos imperfectos y llenos de dudas. Creo que es más divertido lo imperfecto. Los libros y textos más problematicos y diferentes son los que perduran porque son un reflejo de una realidad y no de una linea idilica de vida. Lol No sé digo yo. :) Gracias por Comentar, A. Siempre un placer que me visites.

Anónimo: Trato de esforzarme aveces. Se me olvida que no soy dueña de esa inspiración que me visita, ni he vivido suficiente para conocer el sentido de vivir. Gracias por tus comentarios alentadores, aveces dudo si debo cambiar el formato. Pero bueno, creo que la verdad tiene menos adeptos pero es mejor que una mentira. Aveces pienso que debería ser más positiva o más objetiva pero bueno, usualmente mis ideas se revelan.

¡Saludos!

P. Vargas dijo...

El peor enemigo de un escritor es su critico interno, comienza haciendo mella en nuestro cuerpo hasta meterse en nuestros huesos, y es que no hay nada más terrible para una hoja en blanco, por eso debemos volver hacia el teclado, e intentar escribir lo que pasa por nuestra cabeza sin escuchar este pequeño traidor interno, porque como dijo una vez Picasso, la inspiración existe, pero debe encontrarte trabajando.

Cuidate amiga, un enorme abrazo!

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